Migración de prueba
¿De qué te sirve lo que mal forjaste en madera, qué bisel escapó a su clave? Una mandíbula más allá de su presa, una flecha todo asta en cada uno el torso extrañamente atravesado y colas que brotan como cardos, una raíz que lleva un hueco fijo y pegajoso al tacto su picor por formar un lugar enrojecido por el oeste y ¿quién cumplirá tu mandato? Tu Pegaso, tu oso polar, no hace falta construir ni cabalgar. Una manivela que no encaja en su eje, un terminal interior donde el tórax dice que la forma es hecho y manda a ese pájaro que intentó hasta que los ojos fueron tallados de bolas de papel y formol y delito. Entierra lo que predicas, ¿por qué no?, en el casco de esa corteza de madera.